Pequeñas cosas que te harán ser más feliz
No son pocas las veces en las que analizamos nuestra vida y nos detenemos a pensar acerca de la felicidad; el por qué nos cuesta tanto alcanzarla y cómo hacemos para encontrarla. No suele ser una receta fácil, pero quienes se consideran felices tienen algunos puntos en común que generalmente se resumen en esto:
Todas tenemos un amor platónico…
Desde el momento en que empezamos a tener interacción con el sexo opuesto, desde nuestros primeros y tiernos años de vida, comenzamos el rumbo con...
Veintisiempre
El mes pasado cumplí 20 años… no 20 primaveras ni otoños ni vueltas al sol, 20 AÑOS hueonas/es subnormales y obviamente entré en crisis porque onda sentí la osteoporosis en mi cuerpo. Claro, con 20 años sigo siendo una pendeja, lo tengo super claro, pero la previa a los 20 fue recordar cuando estaba más chica, lo que imaginaba y ese tipo de cosas, entonces he decidido hacer una recopilación de mis fantasías (no sexuales, sorry) a lo largo de mi vida comparándolo con mi yo actual.
Un mundo sin mentiras
He dedicado una vida entera a esconder mi desconfianza en el mundo tras mi sonrisa, he tratado siempre de mirar de frente, de ir con la verdad, de creer en el otro, pero me cuesta.
Mi querido red social
Hace algunos días en un blog por ahí leí a una chica dedicando una carta muy profunda y sincera a aquel que en algún momento complementará su vida y que aún no conoce; pues bien, he decidido desarrollar un ejercicio muy parecido pero con un destinatario ya conocido por mí, a quien denominaré mi estimado señor red social.
¿Y qué pasa si no me quiero caer del árbol?
Después de llegada cierta edad o de haber ya navegado la recta de los veintisiempre, las preguntas constantes son las mismas ¿cuándo madurarás?, ¿cuándo empezarás a ser una persona más seria?, ¿cuándo cambiará tu actitud de niña mal criada?, sin entrar en detalles por supuesto del ¿y cuándo te casas? Y el maldito ¿y la guagüita cuándo? Ese queridas es tema para un próximo debate.
Yo sí vengo a hacer amigos
Estos últimos días me ha tocado escuchar en diferentes lugares la tan archi conocida frase “yo no vengo a hacer amigos”, que se plantea como una especie de escudo que nos pone en advertencia de que confraternizar no está entre los planes de quien la manifiesta, sino que por el contrario, sus intenciones son cumplir sus labores, cualesquiera que ellas sean, para luego retornar a una vida social que no contempla a quienes la rodean en ese ambiente.
Sexting, positiva práctica en las mentes correctas
Es evidente y absolutamente transversal el poder que las redes sociales ejercen por nuestros días. Las vías de comunicación se han modernizado y diversificado y el lenguaje textual y fotográfico se ha impuesto incluso por el contacto físico.
Vivir con nuestras propias etiquetas
A veces siento que las personas somos una especie de tarjeta de presentación ambulante. Vamos por la vida con una etiqueta colgando de nuestra cabeza en la que cualquiera puede leer lo que somos, o al menos lo que queremos mostrar que somos.
¡Chao gente tóxica!
Tu sexto sentido muchas veces suele indicarte cuando estás cerca de una persona negativa, pero muchas de estas veces no le haces caso y confías más de lo necesario. Es así como suelen formarse gran parte de los conflictos diarios de tu vida, y pese a que generalmente suelen ser irrelevantes si los miramos desde una perspectiva mas amplia, aún así te generan una gran negatividad que simplemente podrías evitarte.




















































