Inicio Familia Maternidad, mi vida y vocación

Maternidad, mi vida y vocación

Hace más de dos años atrás fui madre de una hermosa niña sin dimensionar todo lo que la maternidad podía significar en un mundo en donde el patriarcado dirige nuestras vidas. Ahí supe que todas las mujeres/madres que habían pasado por mi vida se habían guardado un inmenso secreto, la maternidad no está llena de luz… la maternidad está llena de contrastes.

Mientras buscaba una buena posición para que dar teta no fuera doloroso, afuera pasaban las horas mientras los autos pasaban, los niños jugaban, las vecina escuchaba reggaetón, la aseadora del edificio de al frente pasaba la escoba escalón por escalón y yo despertaba a horas desconocidas para atender el llanto de una pequeña criatura llena de sabiduría.

Pocas veces recibí visitas y si lo hacía, ya no tenía tema de conversación. Mantenía el silencio para no romperme llorando contando que a quién había visto en la mañana en el espejo era una perfecta desconocida. Pero el llanto de mi hija Anhiela hacía retroceder las lagrimas en mis ojos y una suave voz nacía de esta nueva mujer para entonar conversaciones en bajas notas, para ver a Anhiela aferrarse a mi pecho, cerrar los ojos y suspirar.

Con el pasar del tiempo, las gotas de leche que me empapaban el cuerpo se absorbían convirtiéndose en poderosas decisiones, en fuerza para defender lo que era correcto para mi crianza, para pararme, reencontrarme y ver a esta nueva mujer a los ojos. Una mujer llena de sombras, pero dispuesta a enfrentarlas e iluminarlas con amor.

Así fue también que encontré mi vocación, el idioma con el que ahora me expresaba me llevó a encontrarme con mujeres que lo entendían, con poderosas y amorosas compañeras. Descubrí quien era y para donde quería caminar y es así como hoy perdí la cuenta de las manos que he tomado para andar mi presente acompañando a otras mujeres que van maternando. Algunas que recién comienzan, otras que ya lo hacen por segunda o tercera vez, algunas que quieren cambiar la forma y otras que solo quieren conversar en este idioma, lleno de amor, lleno de leche, de oxitocina, lleno de miedos, de luces y sombras.

Constanza Molina Loren
Madre de Anhiela (2a8m)
Doula de gestación, parto y puerperio
Monitora de Lactancia