No utilizar anteojos de sol en días nublados puede causar daños irreversibles a la vista

Los rayos UV son igual de dañinos en otoño e invierno:

Durante los meses más fríos del año, la radiación ultravioleta se hace menos evidente y, por ende, más peligrosa.

Muchas personas suelen creer que durante los meses más fríos y días nublados, no es necesario utilizar bloqueador solar y lo mismo ocurre con los anteojos de sol. Sin embargo, a pesar de no ser perceptible para nosotros, los rayos UV están igualmente presentes y pueden ser aún más dañinos en esta época del año.

“A pesar que en días nublados la intensidad de los rayos UV no es la misma, no debemos descuidarnos, especialmente por la posición del sol más baja en el horizonte. Durante los meses de otoño e invierno los ojos se ven expuestos a una mayor radiación ultravioleta por la situación del sol y, al contrario de lo que pensamos, hay que protegerlos más”, explica José Pablo Pérez, experto óptico de Rodenstock.

Sobre este punto, el profesional explica que los efectos más nocivos de la radiación ultravioleta se producen en la retina de los ojos y, pese a que este órgano tiene barreras naturales para filtrar la luz, estas no son suficientes para protegerse de los altos niveles de radiación.

“En días nublados se tiende a pensar que no es necesario un anteojo con protección. Esto es un error, ya que es muy importante usar lentes que tengan filtro UV y comprados en lugares confiables”, comenta el especialista de la firma alemana fabricante de anteojos de sol y lentes ópticos.

Y agrega: “El problema de los productos que se venden en la calle, por ejemplo, es que es muy difícil realizar un control de calidad certero. De no tenerla, podrían  provocar daños aún más graves. Uno de ellos puede ser la dilatación de la pupila, lo que provoca una exposición mayor de los ojos a los rayos de sol”.

Por otra parte, la OMS señala que el 20% de los casos de ceguera por cataratas se produce a causa de la exposición al sol, para lo cual la única solución es usar un anteojo adecuado. “Durante los meses de invierno los cuidados deben ser incluso mayores, dado que poco nos preocupamos y la exposición prolongada a sol – durante años- genera que la parte cristalina de los ojos se vuelva opaca, causando este tipo de enfermedades visuales”, complementa el experto.

Y ojo con el mito que mientras más oscuro es el lente, más protege. La realidad es que la protección UV no tiene relación alguna con esta creencia. En este sentido, existen anteojos de lectura que tienen protección UV y son transparentes, y otros de sol que pueden ser muy oscuros y no tenerla.

Consejos de Rodenstock para reconocer anteojos de buena calidad:

1.- Evitar comprar lentes en la calle y comprarlos solamente en ópticas establecidas (evitar peluquerías, tiendas de ropa, etc.)

2.- Al ver a través del lente, fijarse que la imagen no se vea deformada

3.- Si al colocarse el lente se siente algo mareado o con la visión “rara”, no se recomienda usarlo.

4.- En lo posible solicitar que le demuestren la protección UV. Cada óptica debiera tener un comprobador de UV.

5.- Verificar que tenga alguna certificación de protección UV.