Si llevas a tus niños al cine, NO HAGAS ESTO

Como mujer cinéfila y mamá de un cinéfilo pequeño troll de 8 años, tengo la suerte de disfrutar de una especie de “segunda niñez”, en la que puedo usar a mi peque para darme el gusto de ir al cine para ver esos estrenos infantiles que tanto adoro, sin tener que ser necesariamente la treintona desubicada que se sentó a ver sola una película en una sala llena de papás, mamás y sus tropas (lo cual hice un par de veces cuando mi hijo era demasiado chico como para llevarlo al cine… pero debo decir en mi defensa, que en esos años aún no estaba en mis 30’s xD)

Lo único malo del cine infantil, y que nos arruina las películas, suele ser el resto del público que va a verlas. Por eso mi hijo y yo hemos conversado ampliamente acerca de lo que odiamos de esas salas familiares atestadas y llegamos a las siguientes conclusiones:

1 – Niños gritones

Imposible no comenzar por eso. Yo entiendo que los niños siempre serán niños, pero un poquito de educación en protocolo cinematográfico por parte de sus padres no estaría mal. Reírse a gritos no es lo mismo que gritar en cualquier momento o hablar en voz alta cada vez que se quiere comentar algo. No hay nada de malo con decir las cosas al oído, ¿no creen?

2 – Guaguas en el cine

Pucha, yo entiendo que encontrar niñera es difícil para la gran mayoría de los mortales de clase media, pero la verdad es que, llevar a bebés al cine suele ser una tortura tanto para los padres, como para los demás asistentes. La oscuridad, el sonido fuerte y otros factores, terminan por irritarlos y finalmente estallan en llanto, causando que esos papás tengan que salir frustrados de la sala ante la molestia de los demás. Si puede, evítelo.

3 – Mamás y/o papás que prenden celulares 

Yo sé que a muchos les importa bastante poco que los pajaritos de Angry Birds se estén dando de machucazos contra un edificio, o que alguien se quiere comer a los animales de Zootopía, pero por favor, si se latean, por último aprovechen de dormir la siesta, pero encender las pantallas brillantes de sus celulares para revisar el facebook o mandar su necesario whatsapp al grupo de “las amiguis más yeguis”, molesta, distrae y además emputece a aquellos que sí queremos ver la gran pantalla y nos importa un carajo que usted se actualice de las nuevas noticias de las conocidas del «feis»

4 –  Niños que van a ver películas que no son aptas para su edad

Mi hijo tiene 8 años y obviamente ya está en la edad de amar a los súper héroes, por eso las películas como Avengers son uno de nuestros deleites del séptimo arte. Pero llevar a un niño de dos años a verla, es someterlo a dos horas de tortura tanto para él, como para los demás asistentes, que deben soportar que el niño se pasee frustrado, golpee asientos y grite en voz alta que se quiere ir (lo cual, dicho sea de paso, el papá que me tocó presenciar en esa situación, finalmente tuvo que hacer a mitad de la película… ¡Y ni siquiera vieron elevarse la ciudad! Se perdieron una de las mejores escenas… ¡Qué pérdida de plata y tiempo por el amor de jebús!)

5 – Niños con globos

Ya que la mayoría de los cines están insertos en algún mall, el cual suele ser uno de los (deprimentes) paseos familiares dominicales de muchos, es común que entren a las salas de cine con globos de helio… Y créanme que una mamá e hijo cinéfilos como nosotros, nos hemos encontrado con varios padres pelotudos que se sientan atrasados en las primeras filas, con el globito flotante de su hijo en mitad de la pantalla de la película, a los que hay que gritarle “¡Baja el globo po (ctm)!”… uff.

6 – Niños con zapatillas con luces

Si lleva al niño al cine, por favor NO le ponga zapatillas con luces. Además de que están súper pasadas de moda, cada vez que el cabro chico patalee o cambie de posición, los demás nos veremos rodeados por un flashazo de luces estroboscópicas cual discoteca que resalta mucho más en la oscuridad de la sala, distrayendo a todo el mundo.

7 – Mamás que no controlan las malas conductas de sus hijos

Todos queremos ver la película tranquilos, pero también se entiende que algunos niños se aburran y se sientan incómodos estando sentados por unos 150 minutos. Lo malo es que de ahí a no decirles nada cuando comienzan a caminar entre medio de la gente, gritar, golpear o empujar butacas con personas sentadas delante, e incluso ir a hablarle a otros que están viendo la película… bueno, hay un tema de educación más o menos complejo. Porque si bien, yo soy partidaria de no reprimir a los niños, creo que hay lugares en donde se les debe decir simplemente “respeta a los demás”.

¿Qué opinan? ¿Quiere agregar algo? ¿Quiere decirme que le pongo mucho color? ¡Comenten, que las leo! ?