Nosotras y esos hombres «pasteles»

No todas tenemos la suerte de contar una linda historia de amor, pero al menos ese tipo de historias nos llenan de esperanza, ya que vemos que no sólo pasan en las películas, así que nos animamos a seguir buscando nuestra media naranja.

Aunque a veces nos topamos en el camino con muchos medios limones, lo cual nos desanima en nuestra cruzada.

Como en todo ámbito de cosas, no es fácil encontrar a ese compañero que te sabrá entender y sobrellevar, y al cual tú sabrás apoyar de igual manera, ya que no se puede esperar a alguien que te atienda como esclavo sin esperar nada a cambio. Y si lo hubiera, bien fome sería ¿o no?, porque también es agradable regalonear a tu pareja en ciertas ocasiones.

Creo que lo primero es saber valorarse, para que así el resto también lo haga. Muchas dicen frases clichés como “todos los hombres son iguales”, pero ¿se han visto lo que ustedes mismas hacen al estar con alguien? Muchas veces tienen actitudes que los ahuyentan y no nos damos cuenta de que nos colgamos el cartel de “bruja”, así que ha ser digna se ha dicho!!. Aunque ser digna, no es lo mismo que ser orgullosa. Ejemplo: ser digna es que si lo pillaste poniéndote el gorro con tu mejor amiga, no le aceptes un “remember” al tiempo después o él sabrá que no eres alguien para tomar en serio. No muchacha!!! Hay que ser fuerte. Ser orgullosa es, que si tuvieron una discusión, y él te pide disculpas, tú no las aceptes a menos que venga en un caballo blanco a dejarte flores a la puerta de tu casa y vestido de azul. Como ven, nosotras también debemos cambiar cosas.

De vuelta a ellos, muchos son literalmente “pasteles”, pero nosotras también nos los buscamos. Así que hay que saber diferenciar entre el que nos gusta por que “tiene ojitos de gato con botas”, pero que nos entiende para nada o el que es interesante, pero nos trata como reinas. Y asimismo, el que es pastel para nosotras, puede ser un bombón para alguna otra, esa es la razón por la cual se les dice “media naranja”.

No es fácil amigas, pero de nosotras depende no caer en la desesperación y quedarse con lo primero que se nos puso por el frente, sólo por el miedo a estar solas, por que ahí es donde comienza el error y nacen los pasteles. Si nosotras mismas sabemos lo que valemos, sabremos lo que buscamos. Y ojo: que lo que queremos no siempre es lo que necesitamos, pero lo que necesitamos, sí puede ser lo que queremos.

Y mientras tanto, como dicen por ahí “disfruta al equivocado, mientras llega el indicado”. Nadie dijo que no hay que pasarla bien en nuestra búsqueda… Ya que si no exploramos, como sabremos diferenciar a nuestro “indicado”??? Y si lo saben hacer correctamente, aprenderán de sus errores, recordarán lo bueno y no crearán más pasteles en su vida.

Una colaboración de Alejandra Arce @ColorArce para Incorrectas.