Matthew E. White & Lonnie Holley anuncian nuevo álbum Broken Mirror: A Selfie Reflection

Hoy, Matthew E. White y Lonnie Holley anuncian un nuevo álbum de folk sureño avant-garde, combinando las composiciones de White con las letras y vocales de Holley. Titulado Broken Mirror: A Selfie Reflection, el álbum será lanzado el 9 de abril a través de Spacebomb. El par ha compartido también la primera canción del álbum “This Here Jungle of Moderness/Composition 14”.

Escucha “This Here Jungle of Moderness/Composition 14”

En noviembre del 2018, Matthew E. White quería reinventar su manera de escribir música, por lo menos por una sesión. En la agonía de darle forma al sucesor de su segundo álbum, Fresh Blood (2015), White juntó a sus siete músicos de confianza en Montrose Recording, en Richmond, uno de sus espacios favoritos de la ciudad. Él dirigió al septeto a través de una serie de composiciones de composiciones holgadas y largos, para guiar sus improvisaciones de a cuerdo a la tradición de Electric Miles. Los sonidos que surgieron fueron tremendos, un conjunto de teclados y guitarras adornando el momentum de una sección rítmica entrelazada por cuatro piezas. Pero los resultados no fueron los mejores en el proceso de grabación, así que White guardó las grabaciones para usarlas cuando le llegara la inspiración de la musa.

Eso llevó a que Lonnie Holley, con su bella y hechizante voz, vaciara una especie de sabiduría cósmica en el trabajo que White tenía en espera. El resultado – un triunfo de cinco canales, Broken Mirror: A Selfie Reflection – es más explosivo y urgente que lo que haya hecho cualquier otro artista. Agresivo pero extático, juguetón pero directo, Broken Mirror es una crítica social mordaz pero empática, hecha con un ritmo todo poderoso.

Holley y White puede que parezcan colaboradores no tan afines, divididos por distintas décadas y disciplinas. Holley, con 70 años, recibió atención por primera vez como escultor alejado de las bellas artes, usando los desechos de la sociedad para crear curiosos bricolajes que cargaban profundas narrativas sobre el orgullo ancestral, la resiliencia y la eterna esperanza. Su música – almacenada en privado en cassettes antes de que lanzara su impresionante debut, Just Before Music (2012), a los 62 años de edad – llevó a la luz esas ideas sobre piezas extemporáneas de teclados prismáticos. Pero con Big Inner y Fresh Blood, White, ahora con 38 años de edad, llegó para ser aclamado como uno de los cantautores y arreglos tras más meticulosos de su generación. Estirando su voz llena de soul como si fuera una sonrisa a través de pequeñas sinfonías de cuerdas, vientos, coros y cabalgatas de percusiones, White comanda los sonidos en los que Holley parece deslizarse.

Pero el par comparte raíces de Alabama – Holley nació en Birmingham, mientras que la mayoría de la familia de White permanecen en el sur de la ciudad, una especie de segundo hogar de su infancia. Más importe es la visión compartida de Holley y White sobre la música, ambos entendiéndola como un misterioso recipiente de lo que sino sería – nociones impenetrables de dolor, sufrimiento y solidaridad. Aunque existieron en la órbita del otro simultáneamente, reconocieron su amistad cuando White y el equipo de Richmond que había tocado en los primeros jams de Holley se sumó en abril 2019 al set en la capital de Virginia, sin ensayar y lleno de poder, como todo lo que hace Holley. “Uno de los mejores shows que haré en mi vida, muy refinado,” recuerda White.

Cuando Holley lo invitó a White a otro concierto en Durham, North Carolina meses más tarde, White decidió sacar esas piezas instrumentales del estante. Él quería a Holley – un visionario letrista que usa detalles del día a día para hacerse preguntas existenciales – para abordarlas. Trabajando con el co prodcutor Adrian Olsen, White sacó las tomas y las reimaginó con un toque dub, envolviendo texturas psicodélicas y ritmos gruesos como carretes de cordones de neón.

El día después del show de Durham, White se sentó con Holley y le dio a escuchar pedazos de esas grabaciones. Holley escuchó 20 segundos y proclamó las imágenes conjuradas por el sonido. Cuando le gustaba algo lo escribía y luego cantaba partes completas ante música que nunca había escuchado. White se quedó impactado con la habilidad de Holley para anticipar modulaciones y movimientos dentro de estas nuevas producciones. Durante cuatro horas, Holley cantó sobre viajes al espacio y problemas con las redes sociales, de la necesidad de reconectar con nuestra humanidad y desconectar de la degradación. Broken Mirror: A Selfie Reflection se terminó al momento, como un rayo buscando un sitio en donde caer.

Broken Mirror: A Selfie Reflection es un llamado al poder de la colaboración, a la conexión de espíritus afines. El mundo real es más complicado que una linda foto digital. Como nos lo recuerda Broken Mirror: A Selfie Reflection, también puede ser más revelador y transformador.