Dejar de escribir es como dejar de vivir

He pasado hace un par de meses por periodos realmente duros y difíciles de llevar, a quien le cuente mi historia siempre termina con un “pero tú eres fuerte, saldrás de esta”.

Y es así como trato todos los días de inculcar en mi mente como un mantra esa frase; “soy fuerte, yo puedo”. Pero no, soy humana y también tengo derecho a sufrir y a preguntarme un millón de veces porqué, sin embargo, por mucho que busque soluciones y salidas me he dado cuenta que la única manera de liberar mis miedos, culpas y penas es escribiendo.

Hay personas que se les da mucho el hablar (yo), que también son muy histriónicas y liberan stress de esta manera (yo) y otras simplemente se dedican sólo a pensar y reflexionar y no liberan la emoción hasta que aprenden a vivir con ella. A qué voy con todo esto, a que todo el mundo tiene el derecho y el placer de liberar sus miedos y culpas de la manera que mejor les plazca y así avanzar y seguir viviendo, porque ya lo sabemos, por muy mujeres fuertes y empoderadas que nos creamos, siempre nos quedamos pegadas en esas historias sin fin.

Es así como me he dado cuenta que escribiendo es la única manera que conozco de liberar mis aprensiones, abrir mi mente y plasmar en un papel lo que siento es la manera más sencilla y terapéutica que conozco de volver a ser yo misma. Hay quienes hacen terapia con sicoanalistas, abrazan árboles, ejercitan, corren, gritan, patalean, pues yo escribo.

Mis queridas incorrectas, descubran en ustedes cuál es su forma de liberarse, de volver a abrirse al mundo y encontrar su esencia, de volver a ser esas mujeres mágicas y llenas de vida que fueron cuando se sentían felices. Bien dicen por ahí que sonreír y querer ser feliz es gratis. Disfruten lo que tienen y lo que perdieron, atesoren sus recuerdos, porque aunque sean bellos y horribles son suyos y forman parte de su historia.

Seguiré escribiendo, porque a pesar de que la historia de mi vida siga teniendo mil desventuras o sueños mágicos, me gusta plasmarlos en papel, para algún día recopilar todos y ver que ha sido de mi vida.