Cuando la sopa no se calienta…

Luego de ver la película “La cruda realidad” he llegado a pensar que las mujeres en su gran mayoría tenemos una lista racional de atributos que debe tener nuestro hombre ideal. Aunque no tan específica y maniática como la protagonista, pero al menos de forma inconsciente y mental la hemos creado con el pasar de los años.

Dentro de aquella lista hay variadas características, todas tan distintas como cada una de nosotras, pero creo que muchas a veces nos saltamos una bastante importante: la química. Puede que ese hombre que conociste tenga un cierto atractivo físico, sea inteligente, conversador, con la independencia necesaria, el trabajo justo y el sueldo perfecto, además de solterísimo y esperando a una mujer como tú. Pero mientras más repasas las características que siempre quisiste en un hombre, algo te falta y te preguntas ¿qué pasa?. Bueno, lo que pasa es que en buen chileno ese hombre no te calienta. Lo ves en frente y es como estar conversando con tu hermano. Atroz, verdad?, sobretodo si cumple muchos de los puntos que siempre quisiste en un hombre, por lo cual en ese momento suenan todos los “chan!” y “cuec!” que te anuncian un error dentro de tu cabecita. Aunque ese error no está precisamente en tu cabecita…

Lo peor es que muchas veces no nos damos cuenta de que esa es una GRAN cualidad en un hombre, y mientras más le damos vuelta a nuestro “susodicho”, menos “cosquillas” nos provoca. Todo lo demás pasa a segundo plano si no nos prende esa “chispa” dentro de nosotras y eso es malo, porque de verdad queremos intentarlo con él… y no hay caso. Pero aún así, debemos darnos cuenta de ese gran detalle y, por muy perfecto que parezca el candidato, lo correcto es dar vuelta la página antes de hacer daño, ya que ni siquiera es mata pasiones… Es que no te genera pasión alguna!!!! Incluso si llegas a intentar llegar más allá con este pseudo príncipe, vas a caer en cuenta que terminarás fingiendo algún orgasmo, cuando en realidad no sentiste mucho, algo que no es justo para ninguno de los 2.

A la que le ha pasado, sabe que llegado el momento en que comienza la acción, si uno está pensando en que no le hizo suficiente efecto el copete, en que la polera del lolo no es muy bonita, o peor, si se la está sacando y tú quieres volver a ponérsela, NOOOOO, TODO MAAAAL!!!!

Darcy Leadzer, creadora de una guía sexual para parejas nos dice que “si la mujer no quedó conforme, tomará distancia, se levantará de la cama y se vestirá.” Aunque suene frío, pero si no entraste en “calor” tu reacción va a ser acorde a tu temperatura corporal, ya que, querámoslo o no, el sexo es una parte importante de la relación.

O si no, veámoslo desde lo simple y cotidiano: por algo se inventó el dicho de «tenerle ganas a alguien». Puede ser muy perfecto racionalmente, pero todas sabemos que lo racional no le gana a la pasión. Y digo pasión, porque ni siquiera estamos hablando de sentimientos, ya que hace raaaaaato no se necesita estar enamorado para irse a la cama con una persona, pero sí se necesita la química necesaria que te encienda y muchas veces no te deje ni siquiera pensar. Es por eso que todo lo racional frente a esto no tiene peso alguno.

Y si no, ahí tenemos a la señorita con la cual empecé este post, ya que todas los que vimos la película, sabemos que su lista racional de nada le sirvió frente a los grandes deseos (y bastante compartido por muchas) de arrancarle la ropa a Gerard Butler.

Obviamente y equilibrando la balanza no es la idea ir por la vida sólo dejándose llevar por la pasión, ya que la racionalidad también tiene su garantía, pero ese tema dejémoslo para otra ocasión…

¡Aplausos para la Alejandra Arce @ColorArce por esta entretenida columna!