Colors Night Lights: una fiesta con la mejor música y ambiente

Anoche se vivió una interesante fiesta musical en la pista atlética del Estadio Nacional de Chile. Músicos de la talla de Noel Gallagher, Foster The People, Dulce y Agraz, Jinco y Saiko compartieron escenario en lo que fue una extraordinaria jornada.

Pasadas las 4:30 de la tarde se encendieron los motores con los poderosos bits electrónicos de Jinco que dieron el vamos a Colors Night Lights mientras el público asistente comenzaba a amontonarse en los diferentes sectores con un despliegue que incluyó disfraces, performances, zona de relajación y masajes y una zona VIP que era un verdadero lujo pocas veces visto en festivales musicales.

Dulce y Agraz abrió la tarde melódica con lo mejor de un repertorio que deleitó a los asistentes con música de la nuestra, en la voz etérea de una Daniela González potente y carismática. Le siguieron los chilenos de Saiko, quienes fueron coreados a todo pulmón con clásicos musicales que Denisse Malebrán interpretó magistralmente, con una voz impecable y ese dominio escénico y sensualidad que la convirtieron en una diva indiscutida de la música nacional.

Foster The People apareció cuando el atardecer ya comenzaba a cubrir Santiago y dejaron claro desde el inicio el por qué son una de las bandas esenciales del rock actual. Los chicos liderados por Mark Foster experimentan con sonidos únicos y una presencia escénica que llena el recinto completo. Grandes éxitos como «Pumped up kicks», «Helena beat» y «Sit next to me» fueron coreados en su totalidad por un público eufórico que respondió con creces el entusiasmo de la banda, quienes aprovecharon de experimentar con música incluyendo letras de Pablo Neruda e incluyendo un potente discurso social acerca de la igualdad entre los seres humanos.

Al cierre de la noche llegó el turno de un grande. Noel Gallagher entró al escenario sin mayores pretensiones, acompañado de una carismática banda que hizo gala de una originalidad que incluyó incluso una tijera usada como instrumento musical. Si bien el ex Oasis apostó por la simpleza en su presencia escénica, su música fue todo lo que se necesitó para transformarlo inmediatamente en el gigante que es. Los clásicos de Oasis fueron coreados a todo pulmón, por un público que lo reconoce como «el Gallagher simpático», luego de las rabietas que su hermano ha realizado en los escenarios nacionales (y en otros lugares del mundo), por lo cual, la oportunidad de escuchar canciones como «Wonderwall» o «Champagne Supernova» son un lujo que los asistentes a esta extraordinaria noche pudieron disfrutar como algo único.

Quedamos felices luego de la primera versión de Color Night Lights! Ahora nos ponemos las pilas para las siguientes, ya que sabemos que este evento no falla!

Revisa acá las imágenes. Créditos a Ignacio Orrego