Ya van 12… Los femicidios no se detienen

Es viernes santo para millones de chilenos y chilenas que dicen llamarse cristianos. En Quillón una pequeña comuna de la Región del Biobío, yace asesinada Yuri Haydee Álvarez Valderrama.

Fue asesinada, y no de cualquier manera ni por un desconocido. Yuri fue asesinada con odio, con intención y alevosía. Yuri fue asesinada con un martillo por Ángelo Iturra. Yuri murió en manos de su cónyuge, aquél que dijo amarla y respetarla por el resto de su vida.

Casi parece un cuento de terror o la trama de una película de Hollywood, pero no, es la cruda verdad de lo que está pasando cada vez con más frecuencia en Chile.

Cada 7 días hay una mujer brutalmente asesinada por quien dice «amarla». Yuri es la mujer número 12 que va muerta durante este 2016. Y en el 2015, cada 10 días una mujer moría en manos de su pareja, pololo, esposo, conviviente o como quiera usted llamarlo.

En el caso de Yuri, el asesino se entregó a Carabineros y se encuentra detenido. Contra él existía una denuncia por violencia sicológica del año 2014.

Entonces, ¿Qué está haciendo el estado de Chile en contra de estos enfermos? ¿Qué hace usted como vecina/o, amiga/o o como familiar de la víctima?

La violencia doméstica debe ser trabajada por cada una y uno de nosotros, porque «es que a ella le gusta que le peguen», «seguramente se lo merecía», «él la amaba por eso la mató», y así tantas otras frases, que ya sabe usted porque las ha escuchado, dicho o pensado más de una vez.

¿Qué estamos esperando para ser partícipes? ¿Que nuestra hija no pueda ya juntarse con sus amigas porque «él no quiere»? ¿Que nuestra amiga llegue a una junta con un ojo morado diciendo «me pegué en la puerta»? ¿O que nuestra vecina sea asesinada de la forma más salvaje que nos podamos imaginar?

Tenemos la obligación como sociedad de sentirnos parte de estos hechos, de ser capaces de denunciar al vecino, al marido de la amiga o al pololo de la hija, porque ellas lo necesitan y lo merecen.

El femicidio es la forma más extrema de la violencia contra las mujeres. Se debe a que en muchas culturas, incluida la chilena, todavía se cree que los hombres tienen derecho a controlar la libertad y la vida de las mujeres por el sólo hecho de ser mujeres. Y la justicia está al debe, el Estado de Chile está al debe y nuestros legisladores están al debe.

Y mientras todos y todas debemos, siguen muriendo más Yuri en manos de quienes dicen amarlas…