Tu lenguaje corporal en una entrevista de trabajo

El lenguaje corporal tiene una enorme utilidad en diversas situaciones de la vida. En este momento queremos referirnos a uno de los aspectos en los que más necesitamos aprender acerca de nuestros movimientos bajo la mirada de otros: la entrevista laboral.

Pocas cosas son más estresantes que enfrentarnos a una entrevista laboral. Hoy es de conocimiento general que más del 60% de lo que comunicamos es de forma no verbal, y actualmente es muy común que las empresas utilicen a un profesional capacitado en áreas de psicología y lenguaje corporal para realizar la elección del postulante indicado para el cargo, es por esto que la sensación de estrés ante una búsqueda laboral ha aumentado considerablemente.

Nosotras deseamos dar la mejor impresión y demostrar nuestras aptitudes para el trabajo, pero la ansiedad por hacerlo bien puede ser tan grande que pese a estar muy capacitada para el puesto los nervios te traicionan y la entrevista acaba siendo un desastre, con el consiguiente resultado de perder la tan ansiada oportunidad laboral que te ofrecían. Es por esto que un poco de conocimientos acerca del lenguaje corporal te darán más seguridad para que puedas expresarte correctamente y demuestres tus excelentes aptitudes.

Al llegar saluda de forma cordial con un apretón de manos o si notas un poco más de informalidad puedes dar un beso en la mejilla, recuerda mantener contacto visual y sonríe de forma natural, esto es de suma importancia puesto que solo tienes una oportunidad para dar una buena primera impresión, por eso recuerda también cuidar mucho tu apariencia, no usar colores estridentes ni accesorios fuera de lugar, puede que te encante tu polera de metallica, pero a menos que tu entrevista sea en una tienda de tattoos o para asistente personal del Salfate mejor déjala en casa y usa un atuendo acorde al cargo al que aspiras.

Al momento de conversar con tu entrevistador procura permanecer derecha en la silla con una leve inclinación hacia él, con este gesto demuestras interés y predisposición a escucharlo. Apóyate en el respaldo y relaja los brazos, intenta pensar que estás conversando con una persona igual que tú, así lograrás deshacerte de la postura tensa y esto se verá reflejado en tu imagen. Puedes cruzar las piernas pero siempre ten en cuenta que tu postura debe verse elegante, no querrás parecerte a Sharon Stone en la película “Bajos Instintos” porque tu entrevistador recibirá un mensaje muuuuy equivocado de ti, para evitar esto no coloques la pierna del suelo en un ángulo de 90º, sino que intenta deslizarla hacia el lado, así la pierna de arriba bajará y ocultarás cualquier vista indeseada.

Procura mirar a los ojos, pero no mantengas esa mirada de forma prolongada porque se verá amenazante, otro error es el pestañeo constante, lo cual puede dar la impresión de nerviosismo o que no entiendes de lo que se está hablando.

Un detalle que no debes descuidar es la posición de tus manos, ya que sus movimientos dicen mucho de nosotras mismas. Si te las llevas a los bolsillos es señal de abatimiento, si las mantienes empuñadas significa que ocultas enojo o si cruzas los brazos das la clara señal de estar disconforme o incómodo con lo que se te dice. Jugar con tu pelo es un error tremendo ya que demuestras inseguridad, también llevarte constantemente las manos a la cara, por ejemplo a la barbilla, nariz, cejas, etc. con esto demuestras falta de sinceridad en lo que hablas.

Los expertos recomiendan mantener la manos a la vista y relajadas. Puedes entrelazar los dedos suavemente si te resulta más cómodo y gesticular de forma moderada con ellas si desear darle más énfasis a tus palabras, obviamente todo esto sin exagerar, no se te ocurra convertirte en un mimo que habla todo con las manos porque tu entrevistador va a distraerse o recordará la última visita del Cirque Du Soleil y perderá el enfoque en tus palabras.

Otros errores que no debes cometer con tus manos son golpear los dedos sobre la mesa, da la señal de que estás impaciente y que será difícil trabajar contigo debido a este aspecto, comerte las uñas es señal de nerviosismo y se ve mal en cualquier situación. Apoyar tu cabeza en las manos da la señal de aburrimiento o falta de interés, y pararte con las manos entrelazadas en la espalda da la impresión de frustración y enojo.

Por último recuerda transmitir con tu rostro empatía y seguridad, esto lo logras siendo honesta sobre ti misma, si vas dispuesta a exagerar tus características o mentir sobre tu experiencia te verás y sonarás como un robot que se aprendió de memoria un discurso y sonarás falsa, lo mas recomendable es tener conciencia sobre lo mejor de ti y enfocarte en esos puntos. Recuerda que una persona dispuesta a aprender, trabajar y ser leal con una empresa vale mucho más que otra que tiene mucha experiencia pero poca disposición a asimilar nuevas experiencias laborales.

Mucha suerte en tu próxima entrevista laboral!