El amor en los tiempos “Millenial»

Hace unos días hablaba con una amiga sobre lo difícil que es encontrar a alguien con quien tener una relación estos días, nos cuestionamos bastantes cosas, conversamos largamente sobre el tema para llegar a una interesante y poco alentadora conclusión. Probablemente ustedes, queridas lectoras, se sientan identificadas (you’re not alone).

 

  • No quiero más hueveo me dijo, me aburrí… quiero a alguien que me conquiste, que se la juegue…

Ante eso no pude evitar recordar la serie de decepciones amorosas que he tenido, a lo que respondí empáticamente que yo quería lo mismo. Este fue el inicio para una amplia reflexión sobre qué nos sucede, no solo a nosotros sino que como generación. Esbocé un suspiro y seguí respondiendo un sencillo y dolido “pero así están las cosas, lamentablemente… las personas como nosotras que buscamos algo sincero nunca se manifiestan”.

Estamos en la época millenial, en que todo está sobrevalorado, incluso las relaciones. ¿Amor?, ¿Qué es eso?, ¡alabemos la libertad, la independencia!, no hace falta apegarse a alguien, no se sacrifica la independencia, como si estar en una relación significara perder tu libertad, tus derechos como persona.

Esto de estar con alguien por un rato solía ser mal visto, se comenzó a normalizar con el ponceo, luego en los tiempos actuales, se conoce como pelarse, una práctica que si bien no critico, la encuentro burda, vacía, absurda; una materialización de la pérdida de esperanza, de inseguridad sobre todo, de un temor extremo a los sentimientos ¿será que realmente somos una generación traumada?, somos bastante reacios a sentir algo. Nos conformarnos con darle un beso a distintas personas o tener sexo casual, nada que involucre sentimientos. Ya no se pololea, ahora puedes utilizar a tus amigos a destajo y “el que se enamora, pierde”.

No quiero que me malinterpreten, yo no soy una hater de aquellos que realizan esta práctica. Sería hipócrita de mi parte, también la he vivido pero hoy por hoy estoy del lado de las que quieren pololear pero no tienen candidatos.

Mi teoría es que la friendzone es la culpable de todo. Cuántos hemos sido los y las caídas en esa zona maldita de la que pocos salen, pero al parecer todos cometemos el mismo error, temer a intentarlo una vez más, nos quedamos sentados imaginando un futuro, lo que hubiera pasado, pero no hacemos nada por la otra persona, nos quedamos llorando a ver si ocurre un milagro; lamento decirles que eso no va a ocurrir, si quieres algo ve por ello, ¿qué importa si te rechazan? Si, puedes sentirte mal, pero es parte de la vida, es parte de aquel proceso, de la búsqueda para llegar a esa persona que por fin te dirá que sí.

Sin embargo, como generación estamos estancados, somos un auto detenido por el tráfico y lo triste es que es solo por cobardía. Puedes estar con muchas personas, pero estoy segura de que en algún momento del día te sientes solo o sola, porque no te llena, sé que aunque suene cursi, esperas que alguien te abrace o alguien que duerma contigo o incluso, que te pregunte si estás bien. En esos momentos te decides a hacer intentos desesperados por repararlo, un millenial descarga Tinder, con la esperanza que un rostro que nos gusta y un par de intereses comunes basten para tener una cita de ensueño, enamorarte, probar que las relaciones virtuales funcionan para agregar un logro a nuestra generación, pero lo cierto es que no deja de ser una estupidez. Resulta que te encuentras con alguien que no es nada a lo que viste en la foto, en esa maravillosa postal en que él salía con gafas de sol con la tabla de snowboard o ella en la playa; te cautivas con una fotografía y un par de mensajes, pero nunca conoces realmente a la persona. Asumámoslo, antes era extremadamente difícil, habían muchos impedimentos, pero todo era más real y nuestra generación no podrá superarlo.

Otro punto sobre esta gran crítica o más que crítica, reflexión, consiste en que tenemos un mal concepto sobre relaciones amorosas. El ser humano necesita de otros, sin embargo, creo que actualmente nos guiamos por la posición que señala que el ser humano necesita a otros pero para usarlos a su favor, lo cual es bastante triste, lo digo porque me he dado cuenta que las personas son más felices cuando terminan la relación, como que recobran su derecho a la libertad, añoran la soltería. Usualmente he escuchado burlas sobre que ya no tendrán que gastar tanta plata o que podrán salir sin permiso y yo francamente quedo en shock pero dado lo que he visto, entiendo esa felicidad. Se piensa que estar en una relación significa gastar mucho dinero más que compartir con la propia pareja o ser esclavos del otro; no concibo el hecho de que haya que pedirle permiso al otro para salir, para no hacer algo con la pareja. Amigos/as, si usted lo ha hecho, está terriblemente mal enfocado, usted nunca pierde libertad, nadie se la puede coartar, no fomentemos las inseguridades.

Los invito a cambiar el pensamiento, a abrirse, no dejen que los rechazos les impidan continuar y encontrar a alguien realmente bueno, por otro lado, no dejen que sus relaciones fallidas sean un indicador para las futuras; no todos somos iguales, no todos los hombres son iguales ni todas las minas son iguales; tu ex no es igual a mí, supera esos traumas, si sufriste en el pasado date una oportunidad para vivir algo maravilloso con alguien más, recuerda lo bueno de todo, no traspases tus frustraciones a la nueva persona que llega a tu vida, puedes perder grandes oportunidades solo por miedo… por no intentar.